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Publicado originalmente por Mariángela Petrizzo en Medium el 16 de Diciembre

Blockchain es una palabra cada vez más frecuente en el imaginario colectivo como epítome de una tecnología que da para todos los problemas. Como concepto, ya se ha visto en muchos otros artículos, el blockchain (se traduce como cadena de bloques) hace referencia a un mega libro contable digital distribuido donde se registran todas las transacciones … de forma pública.

Como libro contable, cumple con el propósito de mostrar quién ordena, quién recibe, lo que se envía y la fecha de la operación. Al ser digital y distribuido, todas las transacciones se registran en distintas computadoras y, además, requieren verificación de éstas para ser válidas.

Fotografía de Mikes Photos enPexels

En términos técnicos, el caracter distribuido del blockchain fortalece la seguridad en sus transacciones y, además, reduce sus costos (en tiempo y dinero), al desestimar el uso de una autoridad única para verificar la validez de cada transacción. También en términos técnicos, la distribución de los factores de verificación para las transacciones, pudiera afectar el tiempo en que éstas se realizan. Sin embargo, ésta, que es una crítica bastante difundida, pierde sustento si establecemos como patrón de comparación el tiempo que se demora una transacción electrónica interbancaria, por ejemplo.

Blockchain ¿sólo aplicable a banca y finanzas?

Cuando hacemos un pago o una transferencia electrónica, estamos utilizando criterios de verificación. Aún cuando lo hagamos desde nuestra computadora o celular, se establecen criterios de validación y verificación estrictos para garantizar las identidades de quien emite y quien recibe, y la autenticidad de la transacción. No es este el lugar para hablar de los procesos de verificación de transacciones bancarias, pero si es importante conocer que esos protocolos existen y son aplicados por una autoridad de verificación. Esta autoridad, en cada caso, es la encargada de establecer los factores y el protocolo de validación de las transacciones y de exigir aguas abajo que el resto de organizaciones del sistema financiero cumplan con estas condiciones, convirtiéndolas en estándar.

Punto de Venta con ropa
Cortesia de Pexels

La palabra transacción, asociada a la definición de blockchain, casi de forma natural nos embuye en el discruso de las finanzas. Sin embargo, si algo debemos reconocer en este momento de hiperconectividad, es que muchos términos están mudando de aquellos significantes con los cuales solíamos utilizarlos. Entre ellos el de transacción, que ahora en más lo veremos no sólo como sinónimo de intercambio comercial de bienes y servicios por dinero, sino también como un elemento que puede distintivo de cualquier intercambio digital o físico.

En este contexto, aplicar la tecnología de blockchain permitiría verificar cualquier tipo de transacción que ocurriera en una organización pública o privada. Si pensamos, por ejemplo, en definir qué es una transacción, hablamos de una venta, claro, pero también podría ser un certificado de nacimiento, un traslado de una mercancía hasta un puerto aduanero, la generación de un título en una universidad o, incluso, el traslado de un lote de semillas desde un agricultor hasta otra comunidad.

El cómo del asunto blockchain

La transacción comienza cuando hay un acuerdo entre partes.

Una vez iniciada la transacción, utilizando la tecnología blockchain, se empaqueta en un bloque y se distribuye en la red de computadoras participantes para proceder a su verificación.

Hay distintas cadenas de bloques. Por ejemplo, Bitcoin, la criptomoneda famosa por las idas y venidas en su valor de intercambio, tiene su propia cadena de bloques. En esta cadena de bloques, cada computadora participante se denomina minera. Si hablamos de transacciones dentro de la administración pública, en un sector o dominio de política como el educativo o el sanitario, podríamos pensar en una cadena de bloques particular para cada dominio enlazado con una cadena de bloques en general para toda la administración pública.

Las computadoras que participan de la cadena de bloques, resueleven operaciones complejas durante el proceso de verificación de la transacción de la cual han recibido notificación. Una transacción se considera válida, cuando un aproximado del 51% de las computadoras participantes de la cadena de bloques alcanza el consenso sobre dicha afirmación, una vez resueltos los problemas matemáticos planteados durante el proceso de verificación.

Cada computadora, en cierta forma, verifica un bloque de toda la transacción y le asigna un indentificador único denominado hash criptográfico que a su vez contiene información de los bloques previos. De esta forma, cada bloque almacena información sobre lo que está verificando y lo que ha sido procesado antes. Una vez verificada la transacción, se ejecuta el acuerdo entre las partes y el ciclo se cierra.

Cortesia Unsplash

Como en un collar, los bloques están enlazados entre si.

Es esta una de las razones por las cuales se considera que la tecnología blockchain es muy superior en seguridad a la tecnología con la que actualmente se verifican transacciones bancarias utilizando autoridades únicas, por ejemplo.

Así, el blockchain, lejos de restar legitimidad a las transacciones, la aumenta al garantizar que más observadores participen de éstas. Como tecnología, el blockchain también agiliza la circulación y almacenamiento de información y datos, al tiempo que facilita su dispersión a lo largo del sistema de dispositivos interconectados y, por tanto, lejos de hacer las transacciones menos confiables, aumentan su credibilidad.

En cierta forma, cada máquina es observadora y garantía de la transacción. Mientras más observadores haya..

En este sentido el uso de blockchain reviste mayor interés aún: su aplicación en el apoyo y mejoramiento de procesos de seguimiento y control de actividades empresariales, de empresas públicas, por ejemplo, o vinculadas a una comunidad.

Firma de contrato inteligente
Imagen cortesía de Pexels

Certificados de nacimiento y defunción, títulos de propiedad de inmuebles, trazabilidad de suministros y productos agrícolas, emisión de títulos educativos, verificación y validación del proceso de suministros médicos y sanitarios o para construcción; son apenas algunas de las aplicaciones posibles de esta tecnología cuya investigación es un campo en ebullición.

De aplicarse de modo masivo, cosa que algunas investigaciones recientes apuntan a indicar que demorará algunos años más, sería esa suerte de piedra filosofal que permitiría trasmutar algunos procesos, corrigiendo su desempeño actual pero sobre todo, rescatando su propósito real.

La tecnología de blockchain es lo suficientemente flexible como para dar cuenta de procesos de diversa índole. Lo más relevante es que su aplicación sirve para conectar procesos hasta ahora parcelizados pero que requieren una redimensión para servir de forma integral a los sectores en los cuales se integran.

Tal es el caso del turismo. La aplicación de blockchain en este ámbito permitiría facilitar labores algo burocratizadas en la actualidad como el seguimiento de equipaje, los servicios de identificación en aeropuertos, y la gestión de la fidelización del cliente, gestión de cupos disponibles en vuelos, entre otros. Pero además, redundaría en el mejoramiento de los indicadores de desempeño del sector, conocidos como KPI por su nombre en inglés.

A buen seguro, algunos de estos aspectos serán tema para próximas entregas, compartiendo hallazgos en el fascinante mundo de las aplicaciones de blockchain.


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Mariangela Petrizzo

Politologa y mayeutica por conviccion. Grafitera digital. Madre de tres hojas del viento, paridora de ideas. https://about.me/petrizzo y http://t.co/blTOWGbvLE

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