Publicado por Franco Vielma en qu4nt

Imagen cortesía de Internetya.com

Parte de los dilemas de la sociedad de la información, sobresaturada por contenidos y datos que se generan con cada click en cada lugar del mundo, son los elementos referentes a la construcción de un imaginario o un consenso social alrededor de la percepción de las actividades económicas, los hechos culturales y la cotidianidad.

Las corporaciones, empresas, negocios, son actividades que se ven inferidas por la percepción generalizada sobre su devenir. Y esa cimentación subjetiva, en muchos casos está respaldada por el empleo sostenido de datos en la argumentación.

Partamos del principio elemental de que frente a un mundo saturado de información, atravesado por intereses particulares y de grupos, Fake news, subjetividades y realidades objetivas, el uso de los datos es un recurso para sostener una línea argumental en todas las áreas del conocimiento, en la presentación de divergencias y en la pugna de intereses cruzados.

¿Cómo explicarlo mejor? Veamos algunos ejemplos:

  1. Once upon a time in New York

En agosto de 2018 la ciudad de Nueva York decidió limitar durante un año la emisión de nuevas licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC), como Uber y Lyft. Nueva york se convirtió en la primera gran ciudad del mundo en contener a estas corporaciones. Los parlamentarios de la ciudad, quienes lidiaron con un gran cabildeo y presiones de estas empresas, tuvieron que accionar medidas para contrariar la “libre actividad” empresarial y para ello se basaron en datos.

Desde 2015, el número de VTC llegó a los 130 mil vehículos, según indicó en una rueda de prensa previa a la votación el concejal Stephen T. Levin, quien señaló la necesidad de “dar equilibrio” a un sistema en el que hay unos 13 mil 500 taxis amarillos y unos cuatro mil verdes, que operan fuera de Manhattan. Tal incremento exponencial en los servicios de transporte, que si bien, sirvieron para bajar los costes de los servicios a los usuarios, ocasionaron también niveles inéditos de precarización del ingreso para trabajadores del transporte.

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La legislación ha recibido no solo el apoyo de los taxistas, sino de los conductores de las aplicaciones, que podrían ver incrementos en su salario en 22.5 por ciento, hasta un mínimo de 17.22 dólares por hora, de acuerdo a un estudio que los legisladores de la ciudad encargaron a economistas independientes.

El revés de Uber y Lyft en Nueva York y la toma de decisión “en favor de la gente” y no de estas corporaciones, partió del sentido común político respaldado en cifras. No apreciaciones, cifras.

2.- SuperEngordame

En 2004 sale al ruedo el documental “Super Size Me” dirigido y protagonizado por el cineasta independiente estadounidense Morgan Spurlock. Para referirse a Mcdonalds y otras corporaciones claramente vinculadas a la cultura gastronómica estadounidense, Spurlock decidió someterse a una dieta alta en comida chatarra, colocándose como conejillo de indias para de sí mismo, emanar algunos datos relevantes.

Durante el rodaje, Spurlock comió en varios restaurantes McDonald’s tres veces al día, llegando a consumir un promedio de 5000 kcal diarias (el equivalente de 9,26 Big Macs).

Antes del inicio de este experimento, Spurlock tomaba una dieta variada. Era sano y delgado y medía 188 cm de altura con un peso de 84,1 kg. Después de treinta días, engordó 11,1 kg y su índice de masa corporal aumentó un 13 %, desde 23,2 (dentro del grupo “saludable” entre 19–25) a 26 (“sobrepeso”). También experimentó cambios de humor, disfunción sexual y daño al hígado. Spurlock necesitó cinco meses para perder el peso que había ganado.

Cortesía de Giphy

El documental tuvo una gran aceptación dentro y fuera de Estados Unidos revelando la talla real de una nación obesa.

Aunque la imagen de las corporaciones de comida rápida se vio bastante afectada en dicho trabajo, para muchos sectores promotores de la salud incluso desde instancias gubernamentales, el documental fue una gran victoria por permitir colocar ante una gran audiencia el grave problema: Estados Unidos era la nación con más obesos en el mundo y para 2004 las muertes por obesidad habían aumentado un 33% en 10 años. Para 2004 totalizaron casi 300 mil personas fallecidas por causas directas e indirectas de la mala nutrición y el sedentarismo, que causaron casi tantos fallecimientos como el tabaco.

3.- El consumo global de Smartphones

Newzoo, una firma de inteligencia de mercado especializada en video juegos, gadgets y deportes, ha señalado en un estudio propio que a finales de 2018 había al menos 3.000 millones de usuarios de smartphones en el mundo.

La firma adicionalmente reveló que la cifra global de teléfonos vendidos al año es de 1500 millones, dejando en evidencia un panorama de mercado que coloca a competir a los fabricantes quienes se disputan a entre 800 y 1000 millones de usuarios de teléfonos que cambian su dispositivo en promedio cada año.

Cortesía de Giphy

Newzoo ofreció además un detallado gráfico que proyecta una expansión significativa en el número de usuarios de smartphones, para alcanzar los 3800 millones en 2021 y segmentan el consumo de los dispositivos por continente. Proyectan que sólo China, India y los países de Asia Pacífico consumirán 2099 millones de esos dispositivos.

Consumo global de telefonos inteligentes por continente, según Newzoo

Para los grandes fabricantes como Apple, Samsung o Huawei, estas estadísticas como las que ofrece Newzoo y otras que levantan por medios propios, sirven de estímulo para el desarrollo de sus productos, la procura de innovaciones y la cooptación de materias primas mediante inversiones propias o por proveedores.

Es decir, diseñan su estrategia de gestión en el presente, asumiendo proyecciones a futuro. De allí la consistencia de la mercadotecnia alrededor de los productos y su presentación ante los consumidores.

Los datos nos ayudan a mostrar las cosas que ocurren.

La ciencia de datos está atravesada por un principio medular: Se basa en la comprensión de fenómenos reales, articulando el uso de los datos, su desarrollo, acopio, interpretación e instrumentalización.

Esto supone que en la sociedad de la información, se pierden de vista las posibilidades en el uso de datos, prácticamente pueden servir para casi cualquier cosa.


Franco Vielma

Franco Vielma

Sociólogo, analista y escritor. Sociedad, economía, sociedad de la información, comunicación, procesos socioculturales.

1 comentario

¿Pueden los datos ayudarnos a generar tratamientos particularizados según el sexo? : · abril 20, 2019 a las 12:30 pm

[…] argumental de Navarro, le parezca irrelevante. Sin embargo, agreguemos al contexto planteado, algunos datos relevantes como el que una mujer tiene el doble de posibilidades de ser diagnosticada erróneamente durante un […]

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