Publicado por Franco Vielma en qu4nt

Medios de comunicación. Imagen referencial cortesía de Concepto.de

Claas Relotius, un reconocido periodista alemán de 33 años, era admirado por sus reportajes publicados en la prestigiosa revista de periodismo de investigación Der Spiegel. Pero ese mundo de aparente prestigio se derrumbó cuando descubrieron que Relotius mentía en sus reportajes e, incluso inventaba datos, historias y personajes.

Los escritos del reportero, considerado uno de los periodistas más exitosos de estos años se caracterizaban por ser reportajes magistrales. Las sospechas se sembraron cuando uno de sus compañeros, que trabajó con él en una cobertura sobre la frontera entre EE.UU y México, comenzó a dudar de varios de los testimonios que Relotius había publicado. Fue así que buscó evidencias, y le comentó a sus superiores de la revista sobre las sospechas que le despertaron su búsqueda por contrastar dichos testimonios.

Relotius había ganado el premio al Mejor Reportaje del año en Alemania en 2018, con una historia sobre un niño sirio y que contaba el conflicto en ese país. Al admitir las mentiras, el periodista justificó su comportamiento alegando que lo hacía por “miedo al fracaso” y que “la presión aumentaba” con el éxito que tenían sus escritos.

El joven periodista ganó cuatro premios alemanes de periodismo, un premio de la prensa europea, la cadena CNN lo nombró “Periodista del año” y la revista Forbes lo incluyó en la lista de las 30 personas menores de 30 años más influyentes de los medios en Europa. Tras su despido de la revista, Der Spiegel creó una comisión para investigar el caso y establecer recomendaciones para fortalecer los mecanismos de control de calidad de los textos que se publican.

La historia de Relotius viene a profundizar un panorama muy sombrío: mediante las actuales tecnologías de la comunicación e información, se ha producido una inconmensurable madeja informativa. Cada click es un detonante de flujo informativo que desde la pequeña escala, es como el inicio de una bola de nieve que se vuelve una avalancha. Pero aún en este mundo de tanta información, casi nadie logró corroborar que Relotius tenía años mintiendo.

En este hábitat de sobresaturación informativa han proliferado también las llamadas Fake News, de las que ya hemos hablado, y que no son otra cosa que las noticias falsas que siempre han existido desde que existe la escritura. Sólo que ahora, esto se reviste en un problema de proporciones exponenciales por las facilidades del flujo de los fake en este mundo cada vez más pequeño gracias a las nuevas plataformas de la comunicación e información.

Gif desde giphy.com

Las noticias falsas son cada vez más influyentes, han servido para determinar los destinos políticos de varios países al ser incorporadas en las campañas políticas mediante métodos de guerra sucia en las redes sociales y además han contribuido progresivamente al deterioro de la credibilidad de los medios tradicionales.

El problema de la fragmentación de la credibilidad de muchos medios, si bien en ocasiones favorece la ruptura del discurso único de los grandes conglomerados, a su vez abre espacios para que medios de diversas orientaciones irrumpan en el espectro comunicacional posicionando sus narrativas y eso no es necesariamente es malo. El problema es que entre ellos, vienen también las páginas de contenidos falsos que los divulgan bien sea por sensacionalismo, propósitos particulares teledirigidos, inncremento en la rotación de las páginas o consolidar propósitos meramente comerciales.

Las cuestiones del periodismo y la comunicación

La gravedad del problema de la información inconsistente en la actualidad, se ha traducido en una pérdida parcial del apresto en buena parte del mundo del periodismo y las comunicaciones de masas para desarrollar insumos y productos coherentes, apegados a la veracidad y el rigor metodológico. La ausencia de datos sólidos como problema cada vez más frecuente, supone la formulación de un abismo entre las necesidades de los consumidores de información, frente a la oferta que se está generando.

La información en un click. Imagen cortesía de Conocelahistoria.com

El resultado que se decanta sobre el periodismo de investigación y las comunicaciones, yace en el desfase que se está consumando justo ahora, cuando se va cuestionando cada vez más la pertinencia de medios y desarrolladores de contenidos para informar responsablemente.

Otro problema con los que lidian los periodistas y comunicadores es que muchas de las fuentes que emplean en sus reportes también carecen de consistencia. Se particulariza la búsqueda de información sobre ciertas fuentes específicas, lidiando con el riesgo de que los datos sean falsos.

Entonces, las únicas posibilidades y facultades de las personas con intereses en investigación, periodismo, academia o, en general, en la búsqueda de la información, frente a los desafíos actuales y el enorme caudal de información, yace en la capacidad que tengan para obtener, limpiar y analizar eficazmente datos en el entorno digital, mediante criterios de rigor en el procesamiento y gestión de datos abiertos.

El periodismo de datos es el futuro del periodismo. Resume el conjunto de posibilidades que aparecen, cuando se combina el tradicional olfato para las noticias y la capacidad de narrar una historia convincente, con la escala y alcance de la información digital disponible en la actualidad.

El periodismo de datos, sustentado en especialidades y herramientas afines como la minería de datos y la incorporación de la gestión de datos a las mesas de redacción, tiene como fin esencial contribuir a la construcción de una cultura de la ciencia de datos con pertinencia al hecho periodístico, comunicacional, académico y de la formulación del conocimiento, que permita revertir las tendencias asfixiantes impuestas por la proliferación de información poco confiable.

El acceso a la información es instantáneo y esta nos aborda con una rapidez que inhibe cualquier forma de depuración con métodos convencionales. Imagen cortesía de Roastbrief.com

Para muchos medios es cada vez más importante que sus periodistas y comunicadores puedan incorporar un valor agregado en solidez metodológica a los insumos y productos informativos y de conocimiento que puedan generar, precisamente interactuando eficazmente con las nuevas tecnologías.

En una publicación de Ignacio Losada para Medialab.press titulado Google apunta al periodismo de datos como el futuro de los medios, hace una salvedad importantísima: “Según ha concluido el Laboratorio de Medios de Google, el futuro del periodismo de datos, que cada vez está adquiriendo una mayor relevancia, dependerá de la sostenibilidad financiera de las redacciones, de la apuesta por la innovación tecnológica y el desarrollo formativo de los profesionales de la información. Asimismo, ha indicado que este progreso viene cargado con desafíos y oportunidades únicos para los periodistas, aunque han de aprender a trabajar en equipo con los especializados en datos y adaptarse a sus tiempos”.

Sospechamos que la demanda de un mayor rigor periodístico y comunicacional va a cambiar en muy corto plazo todas las pautas, y también el entorno de los trabajadores de estas vitales áreas para la sociedad.


Franco Vielma

Franco Vielma

Sociólogo, analista y escritor. Sociedad, economía, sociedad de la información, comunicación, procesos socioculturales.

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